Programas exitosos
La prevención de drogodependencias es una de las áreas de aplicación del enfoque de Habilidades para la Vida que más experiencia ha acumulado a escala internacional. Hay programas como el liderado por Botvin en Estados Unidos de América o La Aventura de la Vida (de EDEX) en Iberoamérica y España, que vienen realizándose con éxito desde hace más de una década y que se han sometido a evaluaciones rigurosas.
Los dos programas siguen, dentro de sus posibilidades, las características básicas de cualquier programa de prevención: evitan ser intervenciones aisladas en la vida de las personas, buscan apoyo institucional y social, y utilizan métodos participativos.
Componentes de los programas
El diseño de un programa depende de los factores de riesgo a los que su población destinataria es vulnerable. En el caso de las drogodependencias, en general, se intenta trabajar con dos componentes principales: el fortalecimiento de competencias interpersonales y de competencias personales:
- Competencias Interpersonales:
- Asertividad, capacidad de resolver conflictos interpersonales
- Resistencia a la presión del grupo de iguales.
- Competencia social y emocional: empatía, comprensión.
- Competencia comunicativa.
- Competencias Personales:
- Capacidad de tomar decisiones de forma racional y estratégica.
- Capacidad de definir objetivos propios.
- Estrategias de afrontamiento para superar situaciones difíciles.
Otros componentes de estos programas son la corrección de percepciones falsas sobre la aceptación social del consumo y sobre el consumo entre iguales, proveer de alternativas al consumo de drogas, estrategias para reducir el tiempo de exposición a situaciones de riesgo, o aprender a proporcionarse recompensas a través de estímulos no farmacológicos.
El aprendizaje de las Habilidades para la Vida proporciona una visión distinta del entorno y de uno mismo. Además es necesaria una educación afectiva que mejore la autoestima y reduzca actitudes de riesgo.