Nuevos desafíos para la educación
La iniciativa de la OMS de 1993 surgió tras reconocer que la educación que hasta ahora han dado las escuelas, ya no es suficiente para que la gente joven pueda afrontar las demandas y desafíos del mundo actual, complejo, cambiante e interdependiente. UNESCO en su documento del Proyecto Regional de Educación para América Latina y el Caribe (PRELAC, 2002) afirma, “Ya no es suficiente, aunque sigue siendo fundamental, que la educación proporcione las competencias básicas tradicionales, sino que también ha de proporcionar los elementos necesarios para ejercer plenamente la ciudadanía, contribuir a una cultura de la paz y a la transformación de la sociedad. Desde esta perspectiva, la educación tiene una función cívica y liberadora del ser humano”.
La OMS basó su iniciativa en dos características añadidas. Primera; la importancia de la competencia psicosocial en la promoción de la salud, es decir, en el bienestar físico, mental y social de las personas. Segunda; como consecuencia de los cambios sociales, culturales y familiares de las últimas décadas, es difícil que desde los hogares se realice un aprendizaje suficiente de estas competencias. Así, la OMS propuso que la enseñanza de las diez habilidades se trasladara al contexto de la educación formal.
Vigencia actual del modelo
El esfuerzo de la OMS, consistió en revisar la literatura e investigaciones realizadas durante más de dos décadas, organizar reuniones entre expertos internacionales y finalmente, consolidar una propuesta metodológica y difundirla a escala internacional. Como resultado de esta Iniciativa Internacional, se ha multiplicado el número de proyectos en distintas regiones del mundo. De prevenir problemas específicos, como las drogodependencias, se ha pasado a incluir temas como la promoción de la convivencia, la educación en ciudadanía o la mejora de la calidad de la educación.
Habilidades para la Vida es un campo de la práctica y la investigación en pleno desarrollo. Una encuesta de la OMS y UNICEF (2001-2002), encontró se aplica en instituciones gubernamentales, agencias de Naciones Unidas y ONG en Europa, Asia, África, Medio Oriente, Norteamérica, el Caribe y América Latina: www.vox.no/upload/2830/J.Jones.pdf